Con el desarrollo de la práctica de lavado de manos, se favorecen los derechos de la infancia a la salud, a la educación y la participación; y por ende se reconocen las contribuciones a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio-ODM-, en particular las relacionadas con el acceso a la educación primaria y la reducción de la mortalidad infantil


